Para Los Rayos el nuevo año empieza hoy. O mañana, o hace una semana o hace un rato largo – según el caso. Por eso y debido a eso, nos acercamos a unas reflexiones cotidianas que decantan después de viaje largo … largo, bah, un mes: algunos dirán -vestidos con pantalón de payaso recauchutado y esgrimiendo un vertical bigote a lo Dalí- “¡Un mes es poco! ¿Nunca quisieron viajar más tiempo? ¿Dos años, toda la vida?“. Nosotros responderemos: No. Viajamos lo que queremos y a donde queremos. Las responsabilidades nos llaman a grito pelado: “¡Güelvan, güelvan, Rayos!“. No es fácil la tarea de salvar el mundo a cada segundo; uno vuelve y ¿qué pasó? El 168, además de haber aumentado al doble como todas las otras líneas, ¡además! se trasvistió y ahora anda por ahí igualito al 151 ¡Como para no confundirse!

¡Jugo de naranja no es un postre!
En suma, Los Rayos se han disgregado nuevamente y pululan por el globo en trance de dominación mundial -de a poco, de a poco. Claro: hablo del Lende, que está cocinando para Napoleón y le queda chico el sombrero de cocinero (por cabezón) y tiene que encontrar 1000 capullos amarillos idénticos y rosados (pero amarillos) ¡Locura!
República plurinacional rayo.
Mientras tanto, otros cuatro Rayos (+ Joaco) cruzaron la frontera para conquistar Bolivia (que no tiene sentido) y fue un fracaso: el peso argentino había sido sumergido en un estado de discapacidad absoluta y tuvimos que vender trufas (no frutas), hacer vibrar las cuerdas de Lapierna en la peatonal paceña y contar chistes verdes en los bares del altiplano para sobrevivir. Comimos raíces y tierra – y arroz, papa, pollo.
Mientras mientras tanto, los dos restantes Rayos se mantuvieron en la capital para controlar que no se movieran de lugar las baldosas: éxito absoluto. Ninguna se movió. Y estuvieron acumulando capital -El Dueño Benemérito y el Administrador- para la próxima fiesta-rayo que, junto con un perro-volcán-zombie-vampiro, es el elemento más importante que integra la agenda-rayo de este año que se abre, que abro, que abrimos así -> rápido pero mal.